HERMANOS CARNALES DE JESÚS

Tanto en los evangelios como las epístolas le reconocen a Jesús cuatro hermanos varones y, a causa del plural, al menos dos hermanas. Hermanos de madre, porque José no es padre de Jesús. Y los textos del Nuevo Testamento son muy claros al respecto, dada su redacción en griego. Hubiese sido más difícil determinarlo si hubiesen sido escritos en hebreo ó arameo. Pero a causa de que fueron escritos en griego, y no podemos olvidar que esta lengua era una segunda lengua en Palestina desde la dominación helena, por lo tanto suficientemente conocida por todos los habitantes de Palestina, como para pensar que todos los escritores se confundieron al usar palabras confusas y equívocas. Las citas que incorporo están hechas directamente del texto griego, para evitar perspicacias de si se usan versiones protestantes ó católicas.

El relato de la relación de José y María lo asume: Mateo 1:24 y 25: Y tomó la esposa de él; y no conoció a ella “hasta” (ews) que dio a luz un hijo y llamó el nombre de él, Jesús.

Hijo primogénito.- Lucas 2:7 “y dio a luz al hijo de ella el primogénito (prwtotokon)”. Primogénito significa engendrado en primer lugar, y se usa en relación con otros, así Jesús es el primogénito de María, pero sin embargo es el “Unigénito” (monogenous) del Padre (Juan. 1:14).

Los vecinos los conocían:
- El relato de Mateo 12:46-48. (v.46) La madre y los hermanos (adelfoi) de él (autou)… (v.47) la madre de ti y los hermanos (adelfoi) de ti (sou)… mas él, respondiendo… ¿Quién es la madre de mí, y quienes son los (adelfoi) de mi (mou)?

(Mateo 13:55) ¿No la madre de él es llamada María y los hermanos (adelfoi) de él (autou) Jacobo y José y Simón y Judas y las (ai) hermanas (adelfai) de él (autou) ¿acaso no todas (pasai) frente a nosotros están?

- El relato de Marcos 3:31-35 (v.31) “… la madre de él y los hermanos de él (adelfoi autou)…” (v.32) “…la madre de ti, y los hermanos de ti (oi adelfoi sou) y las hermanas de ti (ai adelfai sou)…”

- El relato de Lucas 8:19-21, usa exactamente las mismas palabras (adelfoi).

- El relato de Juan 2:12, “… y la madre de él y los hermanos (adelfoi) y los discípulos de él…”. Juan 7:3-10 (v.5) “Mas ni aún sus hermanos (adelfoi autou) creían en él”.

Jesús los reconoce como tales (según relato de Mateo, Marcos y Juan): Mateo 28:10 “… anunciad a los hermanos (adelfois) de mí (mou) que vayan…” Marcos 3:34: “Mira la madre de mí y los hermanos de mí (adelfoi mou). Cualquiera que hace la voluntad de Dios este hermano de mí y hermana (adelfas mou kai adelfh) y madre es. Juan 20:17 “… vete a los hermanos de mí …” (tous adelfous mou).

Pablo afirma que Jacobo era hermano de Jesús: Gálatas 1:19 “… Jacobo el hermano del Señor (adelfon tou kuriou). Y Judas dice que él es hermano de Jacobo (Judas 1). Así ya tenemos a dos de los hermanos identificados por su papel en la iglesia apostólica.

Los escritores distinguen entre hermano, primo y pariente: Pablo cuando quiere decir “pariente” usa la palabra griega que significa “pariente” (suggne), no hermano, Romanos 16:11. Lo mismo vuelve a repetir en Romanos 16:7, refiriéndose a Andrónico y Junias “los parientes de mí” (tous suggeneis mou). Y en 16:21, refiriéndose a Lucio, Jason y Sosipater. Y cuando quiere decir “primo”, no dice pariente ni hermano, sino primo, con la palabra griega “aneyios”, como en Colosenses 4:10 “el primo de Bernabé”.

Y Juan el evangelista hace lo mismo en Juan 18:26. “… pariente que era (suggenhs) del que cortó Pedro la oreja”.

Y Lucas 1:58 “…los parientes de ella (oi suggeneis autes)”. Y en el conocido pasaje en que se pierde Jesús en el Templo: Lucas 2:44 “… buscabánle entre los parientes (suggeneusin) y los conocidos”. Y en una frase es capaz de usar tanto parientes como hermanos sin mezclar los términos, ni confundirlos: Lucas 14:12 “… ni a los hermanos tuyos (adlfous sou), ni a los parientes tuyos (tous suggeneis sou)”. Y lo mismo en Lucas 21:16 “y hermanos y parientes… (kai adelfwn kai suggenwn). Y en Hechos 10:24 se usa perfectamente la palabra “parientes” (suggeneis). Y cuando en 1:36, se refiere al parentesco entre Elisabeth y María, las llama “parientas” (suggenis). No sabemos el grado de parentesco pero Elisabeth era de la tribu de Levi, mientras que María era de Judá.

La profecía corrobora que tendría hermanos: En uno de los salmos proféticos por excelencia, y como tal uno de los más citados en el Nuevo Testamento en relación con Jesús y con su ministerio, dice: Salmo 69:8 “He sido extrañado a mis hermanos y extraño a los hijos de mi madre”. (¡¡Ojo en el énfasis “de mi madre”!!). Esta profecía está en relación con la afirmación de Juan 7:5: “porque ni los hermanos de él, creían en él”.

Hasta aquí la aportación bíblica. Ahora quisiera hacer algunos comentarios aparte, a las notas y objeciones corrientes de quienes quieren defender un dogma indefendible.

- Eran hijos de Jóse. Esta historia se inventó en el siglo II, cuando empezaron a circular entre los cristianos las doctrinas ascéticas que provenientes del paganismo, y en contra de toda la historia sagrada, otorgaban a la virginidad un más alto honor que a la maternidad, cuando esta siempre fue considerada en Israel como la máxima aspiración de toda mujer, en obediencia y cumplimiento del propósito de Dios de procrear y llenar la tierra. Ser estéril ó no procrear era una desgracia.

- Así, en algún apócrifo se indican que estos “hermanos” eran hijos de José de un matrimonio anterior. Pero por la duración de la vida de Jacobo, que murió, no de viejo, sino porque lo arrojaron desde una de las torres del Templo de Jerusalén, en el año 62, se deduce que eran más jóvenes que Jesús. Además, al ser mencionado en primer lugar entre los cuatro varones era por ser el primogénito. Así parece muy forzada esta historia, máxime cuando Jesús pide desde la cruz que María quede bajo la protección y el cuidado de Juan, parece indicar que todos sus hermanos eran bastante más jóvenes que él. Pero además, si solo fuesen hijos de José, no serían hermanos de Jesús, en absoluto, porque Jesús era hijo de María, pero no de José, y estos serían hijos de José, pero no de María. ¿Cómo osarían llamarse ellos mismos hermanos de Jesús, si no tenían ninguna cosanguineidad?

- Eran primos o parientes de otro tipo. Ya hemos visto como los autores sabían emplear perfectamente las palabras griegas para determinar los diferentes grados de parentesco, sin equivocarse. Sería completamente improbable que todos los autores coincidiesen en aplicar la palabra hermanos, y ninguno les llamase parientes. Además siempre aparecen pegados a María cuando Jesús ya tiene alrededor de 30 años. ¿Es que ninguno se había casado si fueran mayores que Jesús? Pues ya tenían edad, sobre todo las muchachas que se casaban jóvenes. Sin embargo, Pablo escribiendo a los corintios, alrededor del año 57, ahora si que habla de que los hermanos de Jesús (Jacobo y Judas, que son los que tienen relevancia en la iglesia), tienen esposa, ver 1ªCorintios 9:5, y les llama aquí “hermanos del Señor” (adelfoi tou Kuriou) Parecería también raro que alguien tan puntilloso como Lucas que en 3:23 hace una precisa referencia a que José no era su padre (“hijo de José, como se creía”, en relación con 4:22), lo que creía la gente; y que no la hiciese en relación con sus hermanos, diciendo algo parecido. O Mateo que también es muy preciso al señalar en 1:16: “marido de María, de la que fue engendrado Jesús”, y no dijesen “hermanos según creían de Jesús” ó “hijos de José”.

- La palabra “hasta” no significa “hasta”.- Esta es otra historia de los teólogos vaticanos para descalificar Mateo 1:25, en algunas de las notas que han introducido para negar lo innegable. Afirman que “hasta” no quiere decir que después la hubiese conocido, y citan en su apoyo 2ª Samuel 6:23 que dice: “Y Mical, hija de Saul, nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte”. Dicen que si “entonces se debe suponer que los tuvo después”. La diferencia es que a Mical no se le conocieron hijos. Además sabemos que después de muertos no se engendran hijos, ni se mantienen relaciones sexuales, lo cual zanja la cuestión. Pero en el caso de María la frase de que José “no la conoció hasta después de que diese a luz a su hijo”, tiene un contexto, y es que todos los autores le reconocen hijos, luego deben suponerse que son fruto de su relación con su marido, José, y no dejar la virtud de María en duda. Además esos mismos autores son las mismas y únicas fuentes que reconocen que Jesús, no era hijo de José, sino que nació por intervención del Espíritu Santo. Así, si la fuente es digna de crédito en un sentido, igualmente debe serla en el otro.

- El “primogénito”.- Otra de las argucias de los “teólogos” que quieren engañar, es afirmar que primogénito no establece que haya otros “genitos” posteriores, sino que podía ser primogénito, aunque no tuviese hermanos. Si el relato fuese escrito cuando el hecho se produce, podríamos concederle cierto crédito a la objeción. Pero no nos olvidemos que los relatos de los evangelios están hechos muchos años después de la muerte de Jesús, y que los escritores sabían si María tuvo ó no más hijos. Cuando se sabe la conclusión, no vale la intuición. Lucas, el que habla del primogénito, sabe emplear muy bien los términos, y cuando se refiere en otro lugar de su evangelio a una mujer viuda y a su único hijo, y no le llama “el primogénito”, porque ya sabe que no tuvo más, sino el “unigénito” (Lucas 7:12) “…habiendo muerto un unigénito hijo (monogenhs uios) de la madre de él, y ella era viuda”.

Pero además, el uso del término “primogénito” siempre es en relación a algo, y no “per se”. Así se menciona a Jesucristo en muchos lugares como el “primogénito”, ya no en el sentido de la carne, sino en lo que representa: Romanos 8:29, “primogénito de muchos hermanos” (los redimidos); Colosenses 1:15 “el primogénito de toda creación”; Colosenses 1:18; Apocalipsis 1:5: “primogénito de los muertos”; Hebreos 1:16 “primogénito” (de Dios, entre muchos hermanos, en relación con 2:12). Pero el termino primogénito sin relación a nada, carece de sentido.

En fin, que las palabras del profeta Isaías siguen vigente: Pueblo mío, los que te guían te engañan y tuercen el curso de tus caminos. (Isaías 3:12). Y cuando engañan en cuestiones que no tienen la menor importancia ni valor teológico, y pasan tanto trabajo para buscar argumentos y colocar notas engañosas en las biblias con tanta mezquindad, ¿qué cosas no habrán hecho con las verdaderamente importantes?.