LA BIBLIA Y SU MENSAJE

Hola: Es mi deseo darte a conocer el mensaje del libro más vendido y leído de todos los tiempos, y el traducido a más idiomas. Quizás con esta breve introducción sabrás de que libro se trata, casi con toda seguridad lo tienes en casa, y en alguna ocasión lo habrás tenido en tus manos, se trata de la Biblia, si es así, te invito a que lo vuelvas a tomar en tus manos para mostrarte el porqué es el bestseller año tras año. Las citas que veas en cursivas son tomadas de la Biblia.

Posiblemente al acabar de escuchar lo que tengo que decirte no la pondrás en la estantería, sino que la tomarás como lo que realmente es, la palabra de Dios. Porque como veremos en ella, están las huellas de Dios, guiando a sus cuarenta autores, entre ellos; reyes, pescadores, sabios, médicos, etc., y esto a lo largo de dos mil años aproximadamente, y si en la Biblia encontramos las huellas de Dios, podemos creerla ciegamente; seríamos necios si la pasáramos por alto.

La segunda causa de ser el libro más vendido y leído de todos los tiempos, es debido al punto central de la Biblia: "La persona de JESUCRISTO".

Ahora bien; podría hacer dos cosas, conducirte a través de la Biblia a cientos de pasajes que demuestran de modo contundente que los autores de la Biblia fueron inspirados por Dios, o bien simplemente ver unos cuantos como botón de muestra, esta última opción es la que tomaré, ya que es posible que si no estás familiarizado en el manejo de la Biblia, te podría resultar algo pesado. De todos modos en el índice de la Biblia se hallan los nombres de los (66) libros y las páginas donde encontrarlos.

Primeramente debo decir que la antigüedad de los 66 libros que forman la Biblia, de ellos, 39 del Antiguo Testamento ha sido reconocida y aceptada por los más eminentes científicos e historiadores de todos los tiempos. Dicho esto veamos lo que dice la Biblia.

"También el Padre que me envió a dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quién envió, vosotros no creéis. Escudriñad las escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí y no queréis venir a mí para que tengáis vida. (Evangelio de San Juan capitulo 5 y versículos del 37 al 39).

Y esto es lo que vamos a hacer, escudriñar las Escrituras dejando que sean ellas mismas las que nos hablen. La crónica de Jesús se extiende a lo largo del Antiguo Testamento, es decir muchos siglos antes de su nacimiento. Los detractores de Jesucristo dicen, que Este deliberadamente trató de que se cumplieran aquellas profecías sobre Él.

Veamos algunas profecías de entre más de 300 sólo para comprobar la irracionalidad de dichas acusaciones o argumentos.

ü Se las arregló para nacer en Belén, proclamándolo 750 años antes de su nacimiento.
Pero tú Belén Efrata pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel, y sus salidas son desde el principio desde los días de la eternidad. (Miqueas 5:2).

Encontramos el cumplimiento de esta profecía 750 años después.

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del Oriente a Jerusalén, unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los Judíos que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el Oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él, y convocados todos los principales sacerdotes y los escribas del pueblo les pregunto dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta. (Evangelio de San Mateo cap.2 vers 1 al 5).

Es realmente un acontecimiento sin precedentes pero sigamos.

¿Quién era este que iba a nacer cuyo principio es desde los días de la eternidad?.

Por tanto el Señor mismo os dará señal, he aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emmanuel, (Dios con nosotros) (Isaías en el cap. 7 vers. 14).

dos capítulos más adelante dice:

Porque un niño nos es nacido hijo nos es dado y el principado sobre su hombro y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de Paz. (Isaías cap. 9 vers.6).

700 años mas tarde se realizo esta profecía como vemos.

El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente, y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es, y dará a luz un hijo y llamarás su nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: he aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que traducido es: Dios con nosotros. (Evangelio de San Mateo cap. 1:18-23).

Creo que podemos ir tomando muy en serio al que se revela a través de la Biblia.

- Hizo que el escritor del salmo 22 describiera el método que usarían para ejecutarlo muchos siglos antes que los romanos introdujeran la muerte en la cruz en aquella región.

Porque perros me han rodeado, me ha cercado cuadrilla de malignos, horadaron mis manos y mis pies (Salmo 22:16).

Con una diferencia de unos 500 años, otro autor menciona este hecho.

Y le preguntarán ¿qué heridas son estas en tus manos? y él responderá, con ellas fui herido en casa de mis amigos (Zacarías cap. 13:6).

520 años más tarde vemos su cumplimiento.

Y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. (Evangelio de San Juan cap. 19:18).

- Convenció a Judas para que le traicionara por exactamente treinta piezas de plata.
Y les dije si os parece bien darme mi salario y sino dejarlo, y pesaron por mi salario treinta piezas de plata, y me dijo Jehová, échalo al tesoro, ¡hermoso precio con que me han apreciado! y tomé las treinta piezas de plata y las eché en la casa de Jehová al tesoro. (Zacarías cap.11: 12-13).

Ese acontecimiento lo vemos varios siglos después.

Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. (Evangelio de San Mateo cap. 26:14-15).

Y así lo hizo, pero cuando vio lo que había hecho, vemos lo que ocurre.

Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.

(Evangelio de San Mateo cap. 27:3-5).

Por último me gustaría ver la profecía más asombrosa.

- Se las arregló para resucitar al tercer día después de su muerte.

Ni permitirás que tu santo vea corrupción. (Salmo 16:10).

Y no la vio. Convenció a más de 500 testigos de que había resucitado. Y los convenció a tal grado que esos hombres, sin ninguna esperanza de lucro y a costo de sus propias vidas se dedicaron a convencer a otros.

Escucha bien ahora: Cristo siempre ha sido muy franco con los que lo critican. Un día les confesó que los acontecimientos que acabamos de mencionar y aproximadamente 290 acontecimientos más, estaban planeados de ante mano. En muchas ocasiones les mostró a través de las Escrituras que nada acontecía que no estuviese profetizado y les decía con estas palabras que hemos visto al principio:

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.

Muchos historiadores proclaman la resurrección física de Cristo, sobre una base puramente histórica, como uno de los acontecimientos de la historia más positivamente comprobados. Expertos en cuestiones legales que siempre andan pesando las evidencias, concuerdan en que desde el punto de vista puramente legalista la documentada evidencia de las aseveraciones de Cristo son infalibles he inconmovibles.

No solo los grandes cerebros se dan cuenta de que estos acontecimientos no ocurrieron por casualidad, como George Washington el padre de los Estados Unidos de América. Pascal el gran científico y biólogo francés. O el fundador del proyecto Apolo de la NASA entre muchos otros. Pero también nosotros nos podemos dar cuenta de que era necesaria la intervención de un "coordinador sobrenatural".

Si todavía sigues con nosotros, podremos conocer juntos el personaje central de la Biblia y su mensaje.

¿Quién era Jesús?

En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios y aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su Gloria, gloria como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad (Evangelio de San Juan cap. 1 versículo 1 y 14).

Este pasaje nos dice, que aquel Verbo que era Dios, se hizo hombre y anduvo entre los hombres, y tuvo una genealogía, esta empieza desde los patriarcas.

De los cuales (los patriarcas) según la carne vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas. (Romanos cap 9:5).

¡Sí! El centro de la Biblia es el mismo autor de Ella, los hombres que pudieron verle sin darse cuenta estaban enfrente de aquel que hizo el Universo y que por Él subsiste.

El cual (Cristo) siendo en forma de Dios, no estimo el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo hecho semejante a los hombres. (Filipenses 2: 6-7).

Estas palabras: Se despojó a sí mismo, quieren decir, que se desprendió momentáneamente de su Gloria Divina.

Felipe, uno de sus discípulos le hizo la siguiente pregunta:

Señor muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre ¿Cómo, pues, dices tu: Muéstranos al Padre? (San Juan 14:8).

El hombre, no puede en su estado ver a Dios, sin embargo Dios se hizo hombre para darse a conocer.

A Dios nadie le vio jamás, el unigénito Hijo que está en el seno del Padre él le ha dado a conocer. (San Juan 1:18).

Ahora que ya conocemos quién era Jesucristo, oigamos...

El mensaje central de la Biblia.

¿Porque Dios se hizo hombre en la persona de Jesucristo? ¿Porque su humillación? ¿Porqué su entrega a la muerte en una cruz?.

No podemos entender esto sin ir antes al comienzo de la humanidad. En el primer libro de la Biblia.

Y mandó Jehová Dios al hombre diciendo: de todo árbol del huerto podrás comer más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de el comieres ciertamente morirás. (Génesis 2:16-17).

Dios podía haber creado personas sin capacidad de elegir, es decir robots, pero como puedes comprobar por ti mismo, eres libre de tomar tus propias decisiones, estas decisiones se toman cuando te ofrecen una alternativa, y Dios permitió que se le ofreciera al hombre esa alternativa, es decir creerle a El o tenerle por mentiroso.

Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. (Génesis 3:4).

La decisión del hombre fue no creer a Dios, y la sentencia no se hizo esperar.

Y dijo Jehová Dios: He aquí que el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. (Génesis 3:22).

La desobediencia había introducido en el hombre el conocimiento del bien y del mal y este conocimiento (prohibido por Dios) había destruido al hombre que Dios había hecho, habiendo venido a ser dioses conociendo el bien y el mal. El acceso a aquel conocimiento fue la declaración de la independencia del hombre, quería decidir por si mismo, sin consultar con Dios sobre lo que era correcto o incorrecto; evidentemente si cada uno sale con su propia norma del bien y del mal el resultado será un absoluto caos.

La idea de que el hombre puede conocer lo bueno y lo malo consultándose a sí mismo, es una mentira que ministra nuestra soberbia.

El hombre rechazó a Dios como creador personal que impone todas las normas, y al hacerlo así, se estableció como su propio dios. Los absolutos morales habían quedado excluidos; se había introducido la conducta de hacer cada uno lo que le viniera en gana, pero Dios para impedir un caos absoluto, imprimió de un modo indeleble, las leyes morales en la conciencia de ellos.

La inocencia desaparece, la relación con la fuente de la vida está rota, y vieron lo que era una conciencia de culpa, y entró la muerte tanto física como espiritual en el ser humano, y esta experiencia de culpa los acosó y continua acosando a sus descendientes, tu y yo.

Sabiendo esto, no nos será difícil responder a las preguntas:

¿Porque Dios se hizo hombre en la persona de Jesucristo? ¿Porque Su humillación? ¿Porqué Su entrega a la muerte en una cruz?

Todo fue por ti y por mí; ¡si como lo has oído! Escucha Sus palabras:

Porque el hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. (Evangelio de Lucas 19:10).

¡Sí! Lo que se había perdido era el hombre y Jesucristo vino a buscarlo para salvarlo, en otras palabras Él vino a buscarte para salvarte ¿sabes porque?

Porque el pecado entró en el mundo por un hombre (Adán) y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. (Romanos cap. 5:12).

Recuerda que ese pecado que ha pasado a todos los hombres es la independencia de Dios o su equivalente que es la muerte, tanto física como espiritual. El Señor Jesucristo vino para librarnos de este estado eterno en el que se encuentra el hombre y darnos su vida.

No hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hechos 4:12).

Hay un único Salvador para todos los hombres. Un Salvador que vive hoy, que te conoce personalmente, te ama y se interesa por ti, solo te pide que pongas toda tu confianza en Él.
Porque hay un sólo Dios y un sólo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. (Primera de Timoteo cap. 2:5-6).

A los ojos de Dios todos somos pecadores y la justicia divina reclama sus derechos, por eso en la cruz del calvario Jesús cargo con nuestros pecados y los expió. La cólera divina que debía alcanzarnos le hirió a Él.

El justo por los injustos para llevarnos a Dios. (1ª de Pedro cap. 3:18).

Si, para eso vino y murió, para cargar sobre Si, tus pecados y los míos ¿Qué te pide Dios? Que reconozcas tu culpabilidad y que creas Su palabra, te exhorta a reconciliarte con Él por medio de la fe en la obra expiatoria de Cristo.

Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23).

¿Sabes una cosa? Hay personas que creen que por ser buenas, por no querer mal a nadie, por hacer el bien que pueden, que van a ir al cielo, pero la palabra de Dios es clara al respecto y dice no a esto, nadie se salvará por obras dice Efesios cap. 2:9. Si no reconoces que eres un pecador y que como tal estás perdido y necesitado de la salvación, es inútil que te sigas interesando por el mensaje de Jesucristo, pero si le reconoces, si quieres saber el plan de salvación para ti, mira:

Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva (o regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23).

Sencillamente dice este pasaje que Dios te regala la salvación por medio de su Hijo, es un regalo por el cual no se puede pagar. El regalo de Dios para ti es su Hijo muriendo en la cruz en tu lugar, Dios es justo y la paga por el pecado es la muerte, y como Jesús tomó tus pecados sobre Él, se hizo por ti pecado, y por consiguiente por ti fue a la cruz.

Al que no conoció pecado (Dios) por nosotros lo hizo pecado. (2ª Corintios cap. 5:21).

Tu deuda es pagada y solo por "FE". Jamás puedes ir al cielo por portarte bien o por hacer buenas obras, sino solo y únicamente por "FE", es decir por creer que Jesús murió por ti.
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:8).

¿Crees a Dios?.

Un día estaba hablando de Dios a mis compañeros de trabajo, y ellos me dijeron, nosotros también creemos en Dios, a lo que yo les respondí, esto es precisamente lo que hace la diferencia entre vosotros y yo, que vosotros creéis en Dios y yo creo a Dios.

Creer a Dios es aceptar que eres pecador, creer que estas condenado por tus pecados al infierno, creer que Cristo murió por ti y te perdona los pecados en la cruz por el sincero arrepentimiento, creer en la necesidad de proclamar en tu vida a Cristo como tu Señor y Salvador personal, y también creer sus promesas y aceptarlas.

De cierto, de cierto os digo: el que cree en mí, tiene vida eterna. (Evangelio de San Juan 6:47).
Ahora te pregunto ¿Tienes vida eterna? Permíteme que brevemente refresque un poco lo que acabamos de ver.

Creer a Dios, es aceptar que eres pecador y que El te llama al arrepentimiento.

Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia. (Hechos 17:30-31).

Debes arrepentirte, es decir reconocer que has estado viviendo de espaldas a Él. Ya que:
Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio. (Hebreos 9:27).

Debes creer que Jesucristo fue a la cruz por ti, y pagó allí tus deudas si estás dispuesto a confesar. Debes pedir a Jesucristo que venga a tu vida como Señor.

Porque si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia pero con la boca se confiesa para salvación. (Rom.10: 9-10).
Debes creer por último sus promesas:
El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. (1ª carta del apóstol Juan cap. 5:10-13).

De nuevo te pregunto: ¿Crees a Dios?.

Si es así, debes creer que tienes vida eterna "ya ahora".

Si tienes preguntas o necesitas alguna aclaración, con mucho gusto te atenderemos, porque como puedes ver Dios te ama, y no quiere que te pierdas, sino que quiere que estés con Él por la eternidad, recuerda que:

De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna. (Juan 3:16).

La mejor decisión que puedes hacer en tu vida es aceptar la salvación que Dios te ofrece en su Hijo Jesucristo, nosotros ya la tomamos hace muchos años y esperamos que tu también puedas gozar de esa misma paz y esperanza de la cual Dios quiere hacerte partícipe ya ahora.

He aquí ahora el día de salvación. (2ª Corintios 6:2).